Albahaca y Canela
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Posted: 2-January-2009, 1:51pm CET by Akane
Cuando vi esta receta en el blog smitten kitchen rápidamente guardé el enlace. Ya tenía otra receta nueva y diferente para dar salida a las calabazas (sí, aún quedan algunas dando vueltas por casa). Asé un par de ellas, trituré la pulpa y al día siguiente me dispuse a preparar esta curiosa mermelada/compota. La receta la seguí prácticamente tal cual, sólo que reduje la cantidad de azúcar (y aún así sale muy dulce) y la canela, para que no enmascarara demasiado a las demás especias. Esterilicé tres botes para conservarlo mejor en la despensa y llené un tupper con el resto, para probarlo en el desayuno del día después :) Riquisísimo! Con una textura cremosa y suave, el sabor es estupendo; ajsutad las especias a vuestro gusto y os saldrá una especie de compota untable buenísima para un buen pan.  Pequeña adaptación de aquí: - aprox. 900 ml de puré de calabaza (unas 3 tazas y 3/4) - 3/4 taza de zumo de manzana - algo menos de 3/4 taza de azúcar moreno - 2 cucharaditas de jengibre molido - 2 cucharaditas de canela molida - 1/2 cucharadita de clavo molido - 1/2 cucharadita de nuez moscada - zumo de 1/2 limón  Poner todo menos el limón en un cazo amplio al fuego. Remover con una cuchara hasta que rompa a hervir, entonces bajar el fuego y dejar cocer durante 30-40 minutos, hasta que haya espesado; remover varias veces durante el proceso. Añadir el limón, probar el sabor y ajustar las especias si es necesario, y seguir removiendo un poco más hasta tener la textura con la densidad adecuada. Para conservarlo, llenar casi hasta arriba botes esterilizados previamente, aún en caliente (tanto los botes como la compota); cerrarlos bien y hervir en una olla con agua unos 10 minutos.
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Posted: 1-January-2009, 5:57pm CET by Akane
No sé si alguien lo recuerda, pero del viaje de Agosto de Berlín me traje, entre otras cosas, un paquete de 500 gr de mezcla de harinas para hacer pan. Fue una compra en el último momento, ya que estaba desayunando en el aeropuerto unas horas antes de regresar a España y no me pude resistir. En el pequeño pero apañado Marché? Bäckerei tenían una estantería con panes enormes (de aspecto increíble) y varios paquetes de harina. Agarré uno; lo pagué junto a mi muffin y lo metí a presión en la mochila. La semana pasada finalmente encontré tiempo para hornearlo y... oh, qué pan.  - 500 gr de Rustikales Mühlenbrot - 345 ml de agua templada - 7 gr de levadura seca * La mezcla estaba compuesta de: harina blanca de trigo, harina de centeno, malta, harina de soja, harina integral de trigo, grano de centeno, semillas de girasol, semillas de sésamo, semillas de linaza, avena, salvado de trigo, goma guar, malta tostada. Se mezcla todo y se trabaja a mano la masa hasta tener una textura homogénea, aunque pegajosa. Se amasa durante unos minutos y se da forma redondeada al pan. Se deja reposar en lugar cálido libre de corrientes durante 15-30 minutos y se hornea en horno precalentado a 180ºC durante 50 minutos. Hice unas pequeñas incisiones a la corteza, lo espolvoreé con harina y pulvericé el pan con agua varias veces mientras se horneaba.  Tenía mis dudas de que saliera bien por lo sencillo del proceso, pero la verdad es que me ha encantado el resultado. Es un pan de corteza dura y crujientísima, como a mí me gusta, pero con una miga tierna y compacta, ligeramente ácida y con muchísimo sabor gracias a la mezcla de harinas y semillas que lleva. Va genial con una mermelada fuerte o queso. Yo lo disfruté desayunando con una especie de mermelada-compota que probé a hacer el mismo día. Informaré de ella en el próximo post... una pista: su color es naranja :P
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Posted: 31-December-2008, 10:42am CET by Akane
Como ya dije en verano cuando probé a hacer Chräbeli, he repetido la receta ahora en las fechas que corresponden, ya que es una galleta suiza de Navidad. Esta vez las he dejado secar toda la noche antes de hornearlas y han salido igual de ricas, o quizás más porque ahora sí se puede decir que saben a Navidad :P Realmente es un dulce muy bueno para tomarlo en estas fiestas; prácticamente sin grasa, ni siquiera lleva frutos secos, y sientan muy bien después de una comilona ya que el anís es digestivo. Además, al ser una galleta tan dura se debe comer dejando que se deshaga en la boca, con lo que dura más ;)  Y el 2008 se acaba ya... qué horror, tempus fugit... Pasad buena Nochevieja y que el nuevo año os traiga muchos buenos momentos. A mí esta fiesta no me gusta nada, pero intentaré celebrarla un poco a mi manera :) Yo ya voy pensando en los Roscones...
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Espero que estéis pasando todos una buena Navidad, o si no os gustan estas fechas, al menos que sean lo más soportables posibles :P Nosotros evitamos las macro reuniones familiares así que celebramos la Nochebuena tranquilos en casa, y para evitar los empachos no preparamos platos fuertes sino muchas cositas de picar. Aunque si no se tiene cuidado, a lo tonto a lo tonto de pronto te puedes dar cuenta de que te has llenado demasiado... Hacía tiempo que quería probar a usar la masa Brick, así que la cena de Nochebuena era una buena excusa para intentarlo. Tenía pensado hacer un relleno con la carne de algún marisco pero me fue imposible encontrar algo que me sirviera así que opté por usar merluza y listo. Total, si salía un desastre la pérdida iba a ser menor. Pues resulta que la masa Brick es bastante manejable y muy práctica. Muuuy finita pero totalmente maleable, y no se me rompió en ningún momento (y eso que iba con prisas y suelo ser bastante manazas si me lo propongo). Se dora enseguida en el horno dejando una textura crujiente y de buen sabor, diferente al hojaldre y desde luego mucho más ligero. Habrá que probar otros rellenos próximamente (¿qué tal uno dulce?). Notas a tener en cuenta: cuidado que el relleno no sea demasiado jugoso, es decir, que no suelte mcuho líquido porque creo que corrí el riesgo de que se rompieran las bases. Se podría hacer una salsita para rociar los paquetitos una vez fuera del horno...  - 4 hojas de masa brick - 3-4 rodajas pequeñas de merluza - 1 puerro - 1 zanahoria grande - 1/2 cebolla - 2-3 cucharadas de tomate triturado - 1/2 vaso de brandy - perejil - una pizca de ajo molido - una pizca de comino en polvo - una pizca de laurel en polvo - sal - aceite de oliva - 4 ramitas de cebollino Calentar aceite en una sartén y poner a pochar la cebolla. Cuando esté transparente, añadir el puerro y la zanahoria picados. Cuando lleven unos minutos, incorporar el pescado cortado en trocitos y concimentar al gusto. Añadir un poco de tomate y remover bien. Verter el brandy y flambear. Continuar cocinando unos 5 minutos más a fuego medio, hasta que los jugos se evaporen bastante. Dejar enfriar un poco. Precalentar el horno a 200ºC y forrar una bandeja con papel sulfurizado. Separar con cuidado cada hoja de brick, repartir el relleno entre las cuatro y cerrar los paquetes formando un saquito, que se atará con cada rama de cebollino. Poner en la bandeja y hornear a media altura entre 5-8 minutos, hasta que la masa se haya puesto dorada y crujiente.
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Posted: 25-December-2008, 12:26pm CET by Akane
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Ya es más que oficial: hornear galletas de jengibre va a ser tradición imperdonable en mis Navidades. Los hombrecitos (aunque en mi caso al menos salen unos gingerbread men bastante grandotes) son la forma típica, y es genial pasar una tarde con la familia o amigos decorándolos. Quedan muy bonitos como regalo o para colgar en el árbol, y están deliciosos! Usé básicamente la receta del año pasado, pero variando las proporciones de especias sobre la marcha y obviando la vainilla, que en mi opinión no hace falta. Tuve un pequeño contratiempo, me faltó melaza, así que rellené el espacio que quedaba en la media taza con sirope de arce. Sin problemas. También creo que el año pasado los dejé más doraditos, esta vez los dejé salir del horno antes. En cualquier caso, ¡así debe oler la Navidad! :D  Los muchachos de jengibre, felices y contentos porque esta noche es Nochebuena.  Los hermanos pequeños, hombrecitos, arbolitos y angelitos que se comen de un bocado, con el consiguiente peligro de querer más, y más...
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Mañana ya es Nochebuena!! Todavía me sigue entrando la emoción nerviosa que me tiene en un estado de extraña reconciliación con el mundo, cuando llegan estas fechas. Cuando era niña la víspera de Nochebuena era emocionante porque parecía que no iba a llegar nunca (menos mal que el calendario de Adviento con chocolate facilitaba la espera). Aún me quedan restos de esas sensaciones, y ojalá no se me vayan nunca. Ahora mismo ando liada horneando bandejas de galletas, pero antes de entregarnos a ellas por completo me quedaba por reseñar esta receta de bollitos con calabaza. Pues sí, la calabaza sigue dando mucho más de sí; si es que su versatilidad es casi infinita! Siempre dando su color naranja a todo lo que toca :) Los cinnamon rolls/buns son unos bollos con forma de caracolas, enrrollados, rellenos básicamente de canela y azúcar moreno. Encontré una receta en algún lugar (no recuerdo el enlace! vaya desastre soy) que incluía calabaza en la masa, así que no me lo pensé para probarla. Son unos bollos muy ricos! Tiernos, con el puntito dulce justo (la masa de por sí no tiene casi azúcar, pero el relleno da el toque especial) y con gran aroma. Qué ricos mojados en capuccino, cogiendo toda la espuma...  - 1/ taza de puré de calabaza - 1/3 taza de leche de soja - 2 cucharadas de mantequilla - 2 cucharadas de azúcar blanco - 1/2 cucharadita de sal - 1 huevo - 7 gr. de levadura seca - 2 tazas de harina de fuerza - 1/3 taza de azúcar moreno - 2 cucharadas de mantequilla - 1 cucharadita de canela - 1/4 cucharadita de jengibre Calentar a fuego muy lento la leche con la mantequilla en un cazo, removiendo con una cuchara de madera hasta que se haya derretido por completo. Dejar enfriar un poco. Batir el azúcar blanco con la calabaza y la sal; añadir la mezcla de leche con la levadura y después el huevo. Tamizar la mitad de la harina y batir un poco a baja velocidad; terminar de incorporar el resto de la harina. Trabajar la mezcla hasta obtener una masa homogénea y blanda, no muy pegajosa (habrá que ir añadiendo más harina poco a poco). Amasar a mano un par de minutos. Engrasar un bol con algo de aceite, colocar la masa dentro y pulverizar su superficie con más aceite. Tapar con papel film y/o unos paños de cocina y dejar que doble el tamaño en un lugar cálido (aproximadamente 1 hora/ hora ymedia). Mientras derretir el resto de la mantequilla y mezclar el azúcar con las especias. Desinchar la masa, amasar un poco más y formar un rectángulo de unos 25x30 cms, con ayuda de un rodillo. Si está muy pegajosa, añadir más harina. Pintar con un pincel de cocina con la mantequilla y cubrir con la mezcla del azúcar moreno. Enrollar desde uno de los extremos largos y cortar porciones de unos 2'5 cm de ancho, con un cuchillo de buena sierra, con cuidado. Ir colocándolos separados sobre una bandeja de horno preparada. Cubrir con un paño y dejar que doblen su tamaño, entre 45 min y 1 hora. Ir precalentando el horno a 200Cº.  Cuando hayan crecido, colocar la bandeja a media altura y hornear a 180ºC entre 15-20 minutos, hasta que se hayan dorado lo suficiente (yo soy del tipo "si está algo churruscado, mejor"). Dejar enfriar los rollitos sobre una rejilla. Se pueden tomar tal cual o cubiertos con un glaseado, miel, sirope o azúcar glas. Mojados en chocolate o café están riquísimos :).
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Seguramente muchos de vosotros ya conocéis Bloguzz, portal nacido de una interesante iniciativa que propone facilitar la relación entre bloggers y marcas de distintos productos. Todo aquel que posee un blog puede inscribirse gratuitamente y apuntarse a aquellas promociones que más le interesen. Con un poco de suerte, tu blog es elegido y la empresa se pone en contacto contigo para enviarte un producto, para que puedas probarlo personalmente y exponer tu opinión objetiva en el blog. De este modo la empresa logra promocionarse y darse a conocer; y de la misma manera si el blogger se siente decepcionado por el producto, puede informar de ello a sus lectores. Bien, yo tuve la suerte de ser seleccionada para recibir un lote de degustación de productos de la empresa Mercado Castellano, empresa surgida de la experiencia de más de 40 años con orígenes familiares, dedicada a la venta y distribución de productos alimentarios típicos de la región castellana. Con local físico en Toledo, recientemente se han lanzado a la red abriendo un local virtual para que sus productos puedan llegar a cualquier rincón de España.  Su página web es bonita y agradable de visitar, con buena accesibilidad y un diseño sencillo que puede no destacar por su originalidad, pero cumple de sobras con sus intenciones. En la sección tienda se muestran las novedades más recientes, y a la izquierda se localiza el menú con las distintas secciones: aceite de oliva, bombones, conservas, dulces caseros, embutidos, frutos secos, jamón, legumbres, lotes especiales, mazapán de toledo, miel, queso y vinos. La oferta es variada y dentro de casa sección se pueden ver distintos tipos de productos, con tamaños y precios distintos. Se agradece el incluir un apartado detalle de cada producto, con una descripción y datos sobre el fabricante y el envase. Y todo ello con fotografías ampliables, algo que yo considero imprescindible para una tienda virtual. En cuanto al lote que he tenido la suerte de recibir (y degustar :P), estaba compuesto de: - Un tarro de miel natural, de colmenas de los Montes de Toledo. Artesana y producción limitada. - Una botella de aceite oliva virgen extra de la variedad cornicabra, elaborado en una almazara familiar. - Una caja de empanadillas (o "pañuelos") de hojaldre rellenas de crema pastelera de fabricación artesanal. - Un paquete de 1/2 kg de garbanzos pequeños Pedrosillano, cosecha 2008 - Una cuña de queso manchego puro de oveja, con D.O. y ganador de varios premios en Castilla La Mancha. - Un Salchichón ibérico de Guijuelo, de matanza casera y elaboración tradicional. - Una caja con figuras variadas de mazapán de Toledo calidad suprema, rellenos de cabello de ángel y yema. Un pequeño-gran lote muy bien elegido, ya que nos han permitido probar productos casi de todas las secciones de su tienda. Por supuesto, no me reservé el derecho de la degustación :P así que la revisión de cada producto ha sido un compedio de las opiniones que he obtenido de familiares y amigos, que muy amablemente se ofrecieron a participar (yo diría que sin demasiado esfuerzo :P). A mi se me fueron los ojos rápidamente hacia los dulces; algo que era de esperar, por otro lado. No tardé en abrir la caja de esos pañuelos de vainilla y al instante me llegó un aroma avainillado a la nariz bastante apetecible ^^ Me llevé unos cuantos a la Universidad para la merienda colectiva, y fueron todo un éxito. Se nota que no son dulces industriales, el hojaldre es muy bueno y la crema de vainilla del interior una delicia, muy suave de sabor y con gran aroma. Incluso gustó a algunas personas que no son amigas del hojaldre, así que podemos concluir que triunfaron.  Otra de las cosas que menos duraron dentro de su envoltorio es el salchichón. Admito que no soy nada nada nada amiga de los embutidos (ni de productos cárnicos en general) así que aquí transmito la opinión de mi familia. Eso sí, al abrirlo aquello empezó a oler de tal manera que casi casi me apeteció probarlo! Al parecer estaba muy bueno, suave pero de sabor profundo. Y por lo poco que duró hay que creerles :D  En cuanto a la miel... oh, la miel. Cómo me gusta. Las difrerencias entre mieles de calidades distintas se notan, y esta es muy buena. Ideal para coronar algún bizcocho u otro dulce, o tomársela tal cual. De gran pureza, oscura, densa... excelente. El aceite de oliva rápidamente captó la atención de mi madre: "Este para desayunar!". Y no es en absoluto una mala idea; un poco de este aceite sobre un buen pan tostado es algo tan bueno que parece mentira que sea una cosa tan simple. Un aroma y sabor magníficos. En el mazapán también se nota la calidad artesanal del producto. Creo que este típico dulce navideño o se ama o se aborrece, pero en mi caso tengo una relación extraña con él. Aunque más bien intuyo que el mazapán a granel industrial no me hace mucha gracia, pero el de calidad sí que me gusta. Tiene ese aura navideña tan especial... Estos además incluyen figuritas con cabello de ángel, un plus a favor para aquellos a los que os guste.  El queso manchego es merecedor del premio Gran Selección de Castilla la Mancha. Gran aroma, textura tierna, sabor suave. Mi padre dice que al final el sabor le pareció un poco "soso", pero hay que tener en cuenta que él se ha criado con quesos suizos de sabores muy fuertes así que su opinión está algo matizada :P Y me he dejado los garbanzos, pero tengo que admitir que aún no los hemos probado! Mi padre, mi hermano y yo nos rebelamos hace tiempo contra ellos, pero mi madre los ha acogido con cariño, ya que son la excusa perfecta para poder preparar un buen guiso de los que a ella dle gustan; después de más de 10 años sin poder cocinar garbanzos en esta casa. Ya informaré cuando el suceso ocurra ;) Siento la extensión del post, pero quería hacer un análisis un poco detallado sobre cada uno de los productos que he podido probar. Ha sido una experiencia estupenda y doy las gracias tanto al equipo de Bloguzz por su iniciativa, como a la buena gente de Mercado Castellano, que además se portó muy bien después de varios problemas que tuvimos con en el envío. Finalmente todo llegó en perfectas condiciones y sin problemas y doy fe de que sus productos son de excelente calidad. Dad una vuelta por su web y si se os despierta el estómago viendo su oferta, podéis animaros a probar a hacer un pedido.
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Mi padre vino la semana pasada cargado con un capazo bien lleno de más hermosas calabazas. Volví a poner algunas decorando la casa, pero esta vez eran muchas y mi madre ya comenzó a quejarse ("más trastos por enmedio no!") así que no tardé en empezar a darles uso :) Corté por la mitad longitudinal a dos bonitos ejemplares y los asé en el horno; conseguí un buen montón de puré de calabaza de un color naranja precioso. Fusionando algunas recetas probé a hacer una especie de Gingerbread anaranjado. Este pan dulce (porque para mí un bizcocho-bizcocho no es; ¿por qué? buena pregunta xD) ha resultado todo un éxito en casa, la calabaza con el jengibre, las demás especias y la melaza son una mezcla estupenda.  Por cierto, a la hora de obtener el puré de calabaza recomiendo dejarlo por lo menos una noche antes de usarlo, ya que así va soltando el agua y queda un puré mucho más concentrado en sabor. Se puede dejar escurriendo en una tela o algo similar, pero yo simplemente lo dejo en un bol grande y el agua se va separando sola; se escurre y listo. - 1 taza de harina de repostería - 1 taza de harina integral - 1 cucharada de salvado integral - 1 cucharadita de levadura - 1 cucharadita de bicarbonato - 1/2 cucharadita de sal - 1 cucharadita de canela molida - 1/2 cucharadita de jengibre molido - 1/4 cucharadita de clavo molido - 1 pizca de nuez moscada - 2 huevos medianos - 1/2 taza de melaza - 1/2 taza de azúcar moreno - 1/4 taza de aceite de girasol - 1 taza de puré de calabaza - 1 yogur natural de soja - 1 puñado de pasas doradas Precalentar el horno a 200 ºC y preparar un molde rectangular. Tamizar todos los ingredientes secos juntos. Aparte batir (mejor con batidora de varillas) los huevos con el azúcar moreno; añadir la melaza y batir un poco más; añadir el aceite, la calabaza y el yogur y batir un poco más, hasta que quede homogéneo. Incorporar la mezcla seca en dos o tres tandas, usando una espátula para mezclarlo todo con movimientos envolventes. Finalmente añadir las pasas al gusto y distribuirlas bien. Echar la masa sobre el molde, igualando la parte superior con la espátula. Espolvorear con una mezcla de azúcar y canela e introducir a media altura en el horno, bajando la temperatura a 180ºC. Hornear entre 40-45 y 50-55 minutos, hasta que al pincharlo con un palillo salga seco. A mí se me doró algo demasiado por arriba porque no me di cuenta y puse el calor del horno arriba y abajo; normalmente lo pongo desde abajo con ventilador, pero no llegó a quemarse nada por suerte ^^U. Esperar 5 minutos una vez fuera del horno; desmoldar y dejar enfriar totalmente sobre una rejilla.
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Estas típicas galletas suizas de Navidad son de mis favoritas. Las recuerdo desde bien niña, siempre me han encantado. Me llamaron la atención la primera vez porque no se parecen a las galletas a las que estaba acostumbrada, su textura y sabor eran algo extraños. Pero es que simplemente no llevan harina ni mantequilla, y ese profundo aroma a canela hace que rápidamente se asocien con las fiestas navideñas. Es la primera vez que me atrevo a hacerlas caseras (no quería arruinar un mito), pero siendo tan sencillas y tan ricas, desde luego que no será la última. Y por lo que me temo que van a durar ya estoy pensando que no va a ser la única bandeja que va a caer estas Navidades (porque a Nochebuena no llegan ni por asomo).  - 3 claras de huevo (100 gr) - 1 pizca de sal - unas gotas de limón o vinagre - 250 gr de azúcar en polvo - 1 y 1/2 cucharadas de canela molida - 1/2 cucharada de Kirsch (sustituir por otro licor o zumo) - 350 gr de almendra molida Batir las claras con la sal y el limón a punto de nieve (hasta que al poner boca abajo el recipiente no se caigan). Añadir poco a poco el azúcar tamizado, mezclando con suavidad con una espátula, hasta que todo haya quedado incorporado. Separar 100 ml con una cuchara y reservar. A la masa restante, añadir los demás ingredientes, trabajándolos con la espátula hasta tener una masa homogénea. Debe quedar uniforme, blanda y bastante húmeda, pero trabajable. Disponer sobre una superficie un papel antiadherente, una lámina de silicona (lo recomiendo) o espolvorear con más azúcar, y amasar un poco a mano, para darle más homogeneidad. Formar una bola y estirar con un rodillo, hasta dejar un grosor entrer 7 mm y 1 cm. Engrasar o forrar una bandeja de horno; cortar estrellas con un cortapastas enharinado e ir disponiéndolas juntitas sobre la bandeja (aprovechar al máximo el espacio, no crecen casi nada). Se pueden glasear ahora o reservarlo para una vez que estén horneadas. Glaseadas o no, dejarlas secar al aire durante toda la noche o un mínimo de 5-6 horas.  Precalentar el horno a 250 ºC. Poner la bandeja a media altura y hornear entre 3-5 minutos. Cuidado que se hacen muy rápido; yo, como de costumbre, apuré los 5 minutos porque me gustan las cosas doraditas. Si se ha reservado el glaseado, esperar a que se enfríen para pintarlas. Si no, sólo hay que esperar a que estén frías, dejándolas sobre una rejilla, antes de guardarlas en una caja hermética (recomendable que sea con motivos navideños :P) o comerlas directamente ;)
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