Descorche
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Posted: 31-October-2008, 9:56am CET
El primer vino que recomendamos hoy viene de la Ribera del Duero y es el Marqués de Velilla Barrica 2004.
Nunca he ocultado mi personal debilidad por Gabriel Rivero, para mi uno de los mejores enólogos que actualmente trabajan en España.

Conocí a Gabi hace ya muchos años cuando dirigía Château Sociando Mallet, vino que con su trabajo contribuyó a situar entre los más grandes de Burdeos. Después se marchó al Líbano a Château Kefraya y hace poco más de 3 años se volvió a España, donde nunca había trabajado, para dirigir Marqués de Velilla.
Se encontró con una bodega bastante abandonada en su día a día. Vinos normales, sin demasiadas pretensiones y en muchas ocasiones con marcados defectos. La labor de levantar la bodega era dura pero Gabi se puso a ella con la fe que le caracteriza.
Su primera tarea consistió en hacer un estudio de suelo de las 183 hectáreas de viñedo, situadas en el entorno de La Horra, que tiene la bodega. Encontró 18 tipos de suelo, desde arcillosos que proporcionan a los vinos potencia, hasta gravas y arenas que aportan más delicadeza.
Su pasión por el viñedo hace que no sea extraño verle paseando a primeras horas de la mañana, cuando el sol todavía se niega a salir del todo.
Marqués de Velilla Barrica 2004 es el primer vino que elabora Gabriel Rivero en la bodega. Una añada marcada por el granizo que destruyó la mitad de la cosecha.
Tiene un 95% de Tempranillo y 5% de Cabernet Sauvignon, procedentes de las parcelas Curillas, La Vega del Conde, La Encina y El Membrillo. Ha tenido una crianza de 12 meses en barricas de roble, sobre todo francés.
Cuando salió al mercado algunos se quejaban de que era un vino duro y difícil. Han pasado algunos meses y el vino está en un momento impecable, con los taninos finos y redondos, para nada agresivos y con una frescura de fruta muy destacable.
Su precio en tienda está sobre los 7 euros y es muy difícil encontrar un vino de la Ribera del Duero mejor por este precio.
Una demostración más del buen hacer de Gabriel Rivero y de que los grandes vinos de esta bodega están por llegar.
El segundo vino es del Loira francés. Ya hablamos el otro día de los hermanos Foucault, viticultores a los que tengo especial respeto. Su feudo está en Saumur-Champigny, en el Loira.
El nombre de Champigny viene del latín campus ignis, que significa campo de fuego y posiblemente sea porque tienen la temperatura media más alta de la región.

Clos Rougeard siempre está elaborado únicamente con Cabernet Franc, conocido en la zona como breton, debido a que en el siglo XVII Richelieu encarga al abad Breton que replante los viñedos y utiliza para hacerlo plantas de Cabernet Franc compradas en Burdeos.
Cuando las uvas llegan a la bodega, que está entre 10 y 12ºC, permanecen entre 4 y 5 días a esta temperatura, haciendo una maceración prefermentativa en pequeñas cubas de cemento. El encubado se hace en cubas de cemento abiertas y dura de 3 a 4 semanas y a diario se hacen bazuqueos con los pies y remontados. No se incorporan los vinos de prensa. La maloláctica se hace en barricas de roble. Se hacen 3 ó 4 trasiegos por año.
Clos Rougeard 2003 proviene de 4,5 hectáreas de viñedo, situadas en diferentes parcelas. Las cepas oscilan entre los 15 y los 70 años. El rendimiento medio es de 40 hectolitros por hectárea. Ha tenido una crianza en barrica de 18 meses, parte importante de las cuales son barricas usadas procedentes de Château Margaux y Château Haut-Brion.
La añada 2003 en el Loira, como en el resto de Francia y también de España, fue especialmente calurosa, por eso el vino tiene un poco más de color y algo menos de acidez de lo que es habitual, aunque, debido a su buen trabajo en el campo, tiene una acidez realmente sorprendente para las características de la añada.
La frescura, la profundidad y la mineralidad son rasgos siempre característicos de este vino.
Es un vino destinado a vivir muchos años pero que empieza a estar en buen momento. Yo aconsejo abrirlo cuando menos 1 hora antes de beberlo.
Con su prestigio y su baja producción es un vino difícil de conseguir pero se puede encontrar a unos 29 euros en las tiendas.
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Posted: 29-October-2008, 1:18pm CET
Hace poco que ha salido a la venta la guía de La Revue du Vin de France que bajo el título de Les meilleurs vins de France 2009 selecciona las bodegas y les da una puntuación de 1 a 3 estrellas, muy en la línea de la Guía Michelín.
Uno de los ascensos más destacados del año es de los hermanos Foucault y su Clos Rougeard en Loira, que han conseguido su tercera estrella.
El domaine está situado en Chacé, y es propiedad de los hermanos Charly y Nadi Foucault, cuya familia lleva ocho generaciones siendo viticultores. Un viejo acta de 1663 ya demuestra que la familia tenía presencia en la zona.

En palabras de Nadi El terroir es algo vivo. Evoluciona con el tiempo por la acción del hombre y por las huellas geológicas y climatológicas que deja el paso del tiempo. El terroir es la artesanía frente a la industria
En total tienen 9 hectáreas de viñedo únicamente con Cabernet Franc y 1 con Chenin Blanc. Desde hace 30 años los métodos vitícolas empleados son biológicos, sin recurrir a productos químicos ni herbicidas. El cultivo es ultra tradicional, con rendimientos que nunca superan los 40 hectolitros por hectárea. Tienen de 5.000 a 6.000 cepas por hectárea.
En el suelo de sus viñas hay una primera capa arcillosa, silícea, calcárea y muy pedregosa, con un espesor de unos 30 centímetros, y después está la toba. Los suelos tienen muy buen drenaje y eliminan rápidamente el agua de la lluvia. Las raíces profundizan mucho entre las fallas de la toba y se alimentan del agua que allí se guarda y que se mantiene incluso en las épocas más calurosas y secas.
La selección es casi una religión para los Foucault. Durante la vendimia se hacen dos selecciones, una en el campo y otra en la bodega con una mesa de selección que elimina los racimos que no están perfectos.
El encubado se hace en cubas de cemento abiertas y dura de 3 a 4 semanas y a diario se hacen bazuqueos con los pies y remontados. Su filosofía es no intervenir demasiado en la elaboración, para que sea la procedencia de las uvas la que marque las diferencias.

La crianza se hace en la cava milenaria, construida por los romanos, excavada en la toba, fresca y sin cambios de temperatura. La procedencia y las características de la madera se cuidan especialmente, siguiendo la tradición familiar, pues hasta su padre, su familia había sido a la vez viticultora y tonelera.
Viticultores de los de verdad, de los que están todo el día en la viña, los Foucault elaboran vinos de una asombrosa autenticidad. Son una auténtica leyenda y la gente se pelea por su pequeña producción, pero a ellos no les importa, siguen trabajando a fondo en el viñedo y elaborando vinos frescos, con una inmensa capacidad de envejecer.
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Posted: 27-October-2008, 11:30am CET
Cuando me entra la desesperanza por lo mal que se hacen las cosas a nivel de viñedo en España siempre hay alguien que me levanta otra vez la moral. Es el caso de Juan José Lázaro y sus viñedos de Covarrubias.

Covarrubias no sólo es uno de los pueblos más bonitos de Burgos, sino que desde el punto de vista vinícola es, posiblemente, el lugar más interesante de toda la zona del Arlanza.
Históricamente sus vinos fueron considerados de buena calidad y fue de los últimos pueblos de la comarca en abandonar el viñedo. Todavía en 1960 había en Covarrubias 307 hectáreas de viejo viñedo, repartidas en 1730 parcelas.
Este elevado número de parcelas es reflejo de las dificultades que el cultivo de la vid tiene en la zona, donde es imprescindible buscar las mejores laderas, con buena exposición al sol y buenos suelos.
Pera todo lo que puede ir mal acaba yendo mal y el viñedo de Covarrubias no fue una excepción. Las viejas viñas se fueron abandonando, se dejaron de trabajar, se sustituyeron las cepas por cerezos que parecían más rentables y menos trabajosos.
Siempre soñé con que la ribera del Arlanza fuese una zona vinícola pujante pero el pesimismo se iba apoderando de mí.
Hasta que visité los viñedos de Juan José Lázaro. Conocía parte de ellos desde hace años cuando los visitaba con mi peluquero, Fidel González, hombre apasionado de las viñas que aprovechaba cualquier oportunidad para marcharse al campo a trabajar en sus viñas. Pero una enfermedad le obligó a dejarlas y sabía que las había vendido.
Juan José Lázaro se las compró, como compró la de otros varios viejos viticultores que se tuvieron que jubilar y al no tener hijos dispuestos a trabajar la viña tuvieron que venderlas.

Lázaro ha conseguido reunir 10 hectáreas, todas de viñedo muy viejo, distribuidas en 50 pequeñas parcelas y situadas en los mejores sitios de Covarrubias.
Un pueblo marcado por su altitud, entre 900 y 950 metros, pero es un valle muy bien protegido por la sierra de Covarrubias. Si se buscan las buenas orientaciones el viñedo se da muy bien.
Los suelos son de calidad, suelos resultantes de la descomposición de un conglomerado calizo del Oligoceno, suelos que se calientan con facilidad y que retienen bien el calor.
Viñas labradas con caballo y a mano, donde la mecanización es difícil. Viñas de muy baja producción, capaces de autorregularse para dar uvas de gran calidad.

Todavía Juan José Lázaro no ha sacado el gran vino que puede dar este viñedo ejemplar pero su Arbil es una de las opciones más interesantes de la zona.
No olviden sus nombres, Juan José Lázaro y Arbil, pues en pocos años, cuando la elaboración pueda hacerse en buenas condiciones será el gran vino del Arlanza. Alguien capaz de juntar un viñedo así es una apuesta segura.
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Posted: 24-October-2008, 10:40am CEST
Esta semana vamos a recomendar dos vinos tintos. El primero nos viene del Piorat. Es el Riu 2006, el nuevo vino de El Trío Infernal.

El Trío Infernal es un proyecto que nace en la región de Priorat en el año 2002, iniciativa de tres destacados viticultores franceses.
El Trío son Laurent Combier, propietario de Domaine Combier en Crozes-Hermitage, Peter Fischer, propietario de Chateau Revelette en Provenza, y Jean Michel Gerin, propietario del domaine que lleva su nombre en Côte-Rôtie.
Se conocieron hace una veintena de años y nació entre ellos la idea de que cuando cada una de sus bodegas estuviera encauzada, realizarían un proyecto en común, una aventura.
Para empezar esta aventura creyeron que el lugar ideal era España por la variedad de terroirs existentes aquí y por la mayor facilidad de hacer nuevas plantaciones y conseguir derechos. En uno de sus viajes a España buscando un lugar para empezar este nuevo proyecto en común, pasaron a visitar a René Barbier de Clos Mogador en Priorat, aunque ya conocían la zona desde 1996. Le contaron que estaban buscando un sitio para empezar un proyecto en España y él les dijo que dejaran de buscar, que ese sitio tenía que ser Priorat, y que él les ayudaría a encontrar tierras y viñas.
Riu 2006 tiene un 45% de Garnacha, 45% de Cariñena y 10% de Syrah, procedentes de viñedos de 10 años situados en Torroja del Priorat. Está elaborado en tinas de acero inoxidable con temperatura controlada, con maceraciones largas, entre 25 y 30 días, y numerosos bazuqueos. Ha tenido una crianza de 12 meses en barricas de 500 litros de roble francés de uno y dos vinos.
Una versión más fácil y asequible del duro Priorato. Su precio en tienda está sobre los 19 euros.
El segundo vino nos viene de Navarra. Su nombre es Emilio Valerio Viñas de Amburza 2005.

Emilio Valerio es el impulsor de este proyecto familiar. Fiscal dedicado durante muchos años a la protección del medio ambiente ha decidido cultivar, de forma biológica y biodinámica como no podía ser de otra manera, unas tierras vinculadas a su familia desde 1342.
Son más de 50 pequeñas parcelas, situadas en las laderas de Montejurra, en torno al municipio de Dicastillo, en la Tierra de Estella.
La edad media del viñedo es de 35 años. Los suelos son arcillo calcáreos y la altitud es de 580 metros. La peculiaridad del lugar es la mezcla del clima continental con el mediterráneo.
Emilio Valerio Viñas de Amburza 2005 es una mezcla de de Cabernet Sauvignon, Merlot, Garnacha y Graciano. Ha tenido una crianza de 11 meses en barricas de roble francés, mezclando madera nueva con usada.
No es el típico moderno vino navarro. Su color es intenso pero sin excesos de sobre extracción. Es un vino limpio, puro y neto, sin ningún tipo de artificios.
Su precio en tienda supera por poco los 14 euros.
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Posted: 22-October-2008, 12:00pm CEST
Una visita obligada para todos los amantes del vino es la de Saint-Emilion, uno de los pueblos vinícolas más bonitos y atractivos que se pueden encontrar.

Patrimonio mundial de la UNESCO, es un pueblo medieval, construido sobre un semicírculo de colinas frente al río Dordogne, con múltiples planos superpuestos, con sus casas formando una especie de anfiteatro y lleno de calles estrechas y escarpadas. El pueblo está concebido como un cascarón protector alrededor de la excepcional ermita construida en el interior de la montaña, de forma que las distintas iglesias y puertas forman un gran zodíaco.

Uno de sus monumentos más destacados es el Menhir de Pierrefitte, construido hace unos 5.000 años por marineros que llegaron hasta allí a través del río Dordogne. El menhir, situado en un cerro que domina el río, tiene a sus pies una fuente con supuesto valor milagroso. Había también una ermita que fue destruida durante la Revolución.

Pero, sin duda, el gran monumento de Saint-Emilion es la ermita monolítica. Emilion era un celta, al que algunos documentos consideran de los primeros druidas cristianizados. Convertido en benedictino adopta como ermita el nicho de una fuente, que empieza a convertir en una impresionante ermita, aumentando la bóveda y creando un baptisterio.
Allí es enterrado en el año 76 y sus sucesores continuaron excavando la montaña hasta crear un conjunto arquitectónico increíble.
Otros edificios destacados son el Château du Roi, la iglesia Colegialle, le Palais Cardinal, la Grande Muraille, el convento de los Cordeliers, las murallas, las fosas y viejos muros que rodean la villa.
La viña se cultiva desde la época galo-romana y el poeta latino Ausone poseía una villa cerca del pueblo, descubierta recientemente al lado del Château La Gaffelière. La viña tiene una época de crisis con la llegada de los visigodos, pero después vuelve a su esplendor.
En 1199, cuando toda la Gironda estaba dominada por los ingleses, Juan Sin Tierra otorga a Saint-Emilion libertades comunales y establece un Jurado que administra la comarca y reglamenta, entre otras cosas, la elaboración de vino y su comercio. Hay que destacar que el área de elaboración que se fija en esta Carta de 1199 es el mismo que actualmente tiene la A.O.C. Saint-Emilion.
Durante el siglo XVIII el Jurado combate la utilización abusiva del nombre de Saint-Emilion, sobre todo por los viticultores de Bergerac. Inspecciona las bodegas y desde 1742 graba al fuego las armas de la ciudad en las barricas de más calidad.
Con la llegada del ferrocarril en 1853 el mercado de París, del norte de Francia y, posteriormente, de los Países Bajos, se abre para los vinos de Saint-Emilion. Sin embargo, la exportación, que se realiza desde el puerto de Burdeos, sigue dominada por los vinos del Médoc. Los vinos de la ribera derecha no formaron parte de la clasificación de 1855, pues eran vendidos por los negociantes de Libourne, en lugar de por los de Burdeos, que fueron los que organizaron dicha clasificación.

Otro día hablaremos de sus viñedos y de sus vinos, hoy estamos más turísticos.
Tiendas para comprar vinos hay a cientos, aunque la selección es bastante desigual y los precios no son baratos.
Yo siempre me compro una cajita, o varias, de macarons, una pasta de almendra que me encanta. Se pueden encontrar los que hace la familia Blanchet, que fueron los que encontraron en un desván la fórmula original que había desaparecido, en el número 9 de la calle Gaudet.
Un lugar para comer es L?Envers du Décor, situado en la parte alta del pueblo, junto a la Maison de Tourisme. Comida sin complicaciones pero bien hecha y magnífica carta de vinos, no sólo de Burdeos, con precios no exagerados para ser en Francia.
Más lujoso es la Hostellerie de Plaisance, un Relais Châteaux con una cocina elaborada y seria que nos propone Philippe Etxebest. Tiene dos estrellas Michelin y sus menús están entre los 55 y los 120 euros.
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Posted: 20-October-2008, 1:15pm CEST
El otro día en casa de unos amigos probé un vino que me encantó. Lo probamos con alguna duda pues la conservación no había sido la mejor, pero nos sorprendió gratamente a todos.
Era un Canari 1997 de Bodegas El Grifo.

El Canari, normalmente escrito como Canary, es un vino lleno de historia.
William Shakespeare lo menciona en numerosas obras. Valga como ejemplo este párrafo del Rey Enrique IV
Ya has tomado muchos
canaries y eso que es un
vino maravillosamente
penetrante
Robert Louis Stevenson en La flecha negra también le da protagonismo
Un poco
de buen canary suavizará
mi corazón
Walter Scott en La novia de Lammermoor no se olvida del vino
Pero no hay daño en
beber para la salud y voy
a llenar una copa a Mrs.
Mysie de canary del señor
Girder
Incluso Edgar Rice Burroughs, el creador de Tarzán lo incluye en sus libros
Mientras sentados
sorbían el buen Canary
del Obispo, el pequeño
hombre de Torn entró
Giacomo Casanova cuenta en sus memorias que lo utilizó como filtro seductor y en su caso parece que le saca muy buen resultado en la parte principal del palacio
Comencé por hacerle
comer un par de galletas
embebidas en un poco de
Canary y luego la llevé a
la parte principal del
palacio
Y, para que se vea la ductilidad de sus seguidores, también lo menciona Immanuel Kant en su Crítica del Juicio, publicada en el año 1790
Así pues no lo extraña si,
cuando él dice que un buen
Canary está bien , otro
corrige la expresión y le
recuerdo lo que debería
decir: ?Me resulta
agradable?. Esto no sólo
en cuanto a la boca, al
paladar o a la garganta,
sino incluso a la vista o al
oído
Pero ni siquiera su prestigio histórico le evitó la desaparición. Las bodegas dejaron de hacerlo, me imagino que como mínimo al mismo ritmo en que los consumidores dejaron de beberlo.
Por suerte hace muy pocos años, cuando Juan Glaría estaba como enólogo de Bodegas El Grifo, decidió reiventarlo y apostar por él.

El Canary era un vino elaborado con Malvasía vendimiada muy madura y pasificada en los secaderos de cañizo. En El Grifo se decidió seguir utilizando la misma técnica y se aprovecharon de las cantidades de viejas añadas que quedaban en la bodega.
Este Canari 1997 es una mezcla de las añadas 1956, 1970 y 1997. Al ser ésta la más joven es la que figura en la etiqueta.
Tras la fermentación se añade alcohol vínico para buscar la estabilidad y mantener un grado de dulzor adecuado, entre los 40 y los 50 gramos de azúcar por litro. Los vinos han tenido una larga permanencia en barrica buscando una fuerte oxidación.
Puede que no sea muy fácil de encontrar pero merece la pena.
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Posted: 17-October-2008, 12:07pm CEST
Para escoger el primer vino de esta semana nos vamos a la parte más norte de Borgoña, a Chablis. Hemos escogido Bessin 2006, del Domaine Jean-Claude Bessin.
Chablis es posiblemente la zona de blancos de más fama de Borgoña, pero también la más irregular. Es tan fácil encontrar buenos vinos como vinos de una mediocridad aplastante.
Su prestigio lo marca su historia. Cuando, en 1864, Napoleón III encarga a Jules Gullot un estudio sobre el presente y el futuro de la viticultura en Francia, escribe
Los Chablis tienen un bello color oro, con un reflejo verde, son espirituosos sin que el espíritu se deje notar, y su bouquet es encantador. Se distinguen por sus cualidades higiénicas y digestivas, pero sobre todo por la excitación viva, benévola y llena de lucidez que aportan a la inteligencia
Pocos años después aparecen en Rioja vinos embotellados como Chablis, algunas botellas todavía se pueden ver en López Heredia.
Pero hoy las cosas son distintas.

Son más de 4.000 hectáreas de viñedo, plantadas en pequeños valles muy próximos los unos de los otros, pero con grandes diferencias de microclimas, orientaciones, suelos y subsuelos.
Arquitecto de profesión, Jean-Claude Bessin se hace cargo de los viñedos de la familia de su mujer, propietarios desde hace varias generaciones, en 1989 y comercializa su vino por primera vez en 1991. Su mujer, Evelyne Tramblay, estudió enología en Beaune y entre los dos se encargan de las elaboraciones.
Parten de 12 hectáreas de Chardonnay, de cepas de más de 50 años, que cultivan personalmente con todo el esmero. Juntos reestructuraron el viñedo familiar, protegiendo las viejas cepas.
Su mayor esfuerzo a la hora de elaborar es respetar las características de cada terroir, buscando la mayor delicadeza y complejidad.
Bessin 2006 es un Chablis de los de verdad, auténtico, sin todos los artificios habituales en esta zona.
Nariz sutil, fina, mineral. Esa misma mineralidad aparece en la boca, donde se mezcla con una agradable acidez cítrica, formando un magnífico equilibrio de elegancia y frescor, pureza y clase.
Su precio en tienda está sobre los 20 euros.
El segundo vino de esta semana nos viene de Galicia y de una de sus zonas menos conocidas, la Ribeira Sacra. Es el Alcouce 2005, un vino de las bodegas Chao do Couso, propiedad de Pío Domínguez.
Me recomendaron este vino César Ruiz, que acaba de abrir su blog, y Xoan Canas, copropietario y sumiller de Pepe Vieira, dos personas a las que respeto especialmente.

Cuando lo probé por primera vez me gustó pero no me entusiasmó, la madera estaba demasiado marcada, los taninos eran notorios y dejaban un poco atrás la fruta.
El otro día lo probé otra vez. Habían pasado unos 4 meses y el cambio me dejó impresionado. La fruta negra, los arándanos, la grosella brillaban por encima de una madera que el vino había conseguido integrar a la perfección.
Me pregunté cuantas veces juzgas mal a un vino simplemente por no dejarle el tiempo en botella suficiente.
El fondo mineral era notorio y la acidez le aportaba un toque de frescura que hacía al vino redondo. Un vino para disfrutar.
Las uvas de Mencía provienen del pueblo de Trives, en la subzona de Quiroga Bibei. Las cepas están a una altitud media de 1.000 metros y los suelos son de xisto y pizarra. La producción es muy pequeña y el vino es difícil de conseguir, pero una vez más se demuestra que en Galicia nacen tintos muy especiales.
Al igual que en el vino anterior su precio ronda los 20 euros.
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Posted: 16-October-2008, 12:14pm CEST
Gran parte del éxito que el Champagne de vignerons, el Champagne de los viticultores, está teniendo en España y en el mundo se debe a Anselme Selosse, que ha conseguido situar su Champagne entre los más grandes.
La bodega la crea nada más acabar la II Guerra Mundial Jacques Selosse, pero la época de esplendor llega cuando su hijo Anselme y su mujer, Corinne, se hacen cargo de ella.

Anselme estudia enología en Beaune y sus experiencias en Borgoña influyen claramente en su idea del vino, hasta convertirle en el vigneron más original y personal de Champagne.
Parte de 6,6 hectáreas de Chardonnay, situadas sobre todo en Avize, aunque también hay parcelas en Cramant, Le Mesnil, Aÿ, Ambonnay, Mareuil su Aÿ y Oger. Tiene también 0,9 hectáreas de Pinot Noir, situadas en Aÿ. Todo el viñedo es Grand Cru. En total hay 8.500 cepas de Pinot Noir y 65.000 de Chardonnay, plantadas en 47 parcelas.
El trabajo en el campo es biológico. La poda es muy corta, buscando rendimientos mucho más bajos de lo habitual en Champagne.
La vendimia se hace en función del color de las pepitas y de los perfumes de la piel de la uva. Son estos dos parámetros los que llevan a Anselme a determinar que las uvas están ya maduras. Suele recoger las uvas con un grado alcohólico más alto de lo normal en la zona. La vinificación se hace en barricas de roble borgoñonas de 228 litros, con un porcentaje muy pequeño de barricas nuevas.

No hace regulación térmica y deja que la fermentación vaya su propio ritmo, llegando en ocasiones hasta el mes de julio. Gracias a su alta acidez natural, los vinos no hacen la fermentación maloláctica.
La crianza se hace con las lías, realizando un batonage a la semana en invierno y una vez al mes en verano. Los vinos base están en barrica el primer año y en fudres de roble después.
En todas las botellas, en la contra etiqueta, aparece la fecha del degüelle.
Un Champagne diferente a los demás, es mucho más un vino de Borgoña con carbónico que un Champagne al uso. Oxidativo, con cuerpo, con más presencia en boca, menos ligero, intenso, personal, único.
La producción es muy limitada, la demanda muy alta y los precios están en consonancia, subiendo, además, cada año un poquito más. Requiere un esfuerzo económico pero las satisfacciones van a ser también muy altas.
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Posted: 14-October-2008, 1:21pm CEST
Durante años, olvidando su historia, Toro estuvo dormida, condenada a vender sus vinos a granel a zonas, sobre todo Galicia, que necesitaban más grado y color.
Únicamente Manuel Fariña, con su Colegiata, luchaba contra los tópicos y triunfaba, sobre todo en el mercado exterior. Junto a él hay que destacar al enólogo Wenceslao Gil y su Vega Saúco.

La llegada de la familia Eguren a Toro, con su Numanthia, marcó el camino del cambio. Numanthia nace en 1998 y fue acogido con gran éxito por la crítica especializada que situaba por primera vez un vino de Toro entre los grandes.
Más tarde los Eguren sacan Termanthia, que con la añada 2004 consigue los anhelados 100 puntos Parker, por primera y única vez, de momento, para la zona.

Casi a la vez desembarca en Toro Vega Sicilia, que por primera vez abandona la Ribera del Duero para instalarse aquí. Nace así Pintia, con su búsqueda de la elegancia. Los primeros viñedos, siempre viejos y en las mejores zonas, los compraron en 1997, pero no sacarían su primer vino hasta el año 2001.
A la vez llega Mariano García, por entonces enólogo de Vega Sicilia, que también compra sus viñedos en estos años y saca su San Román.
Otro gran personaje de la Ribera del Duero, Alejandro Fernández, se acerca a la zona, aunque se queda en los límites de la denominación cuando compra la espectacular finca de los hermanos Molero, donde replanta viñedo y saca Dehesa La Granja.

De la Rioja llega también Telmo Rodríguez, con sus tres vinos con el Pago la Jara como estrella. De Francia llegan los hermanos Lurton y Bernard Magrez y de Escocia Grant Stein, con su Estancia Piedra.
El panorama vinícola de Toro ha cambiado de forma espectacular. Los graneles son ya parte de la historia o cuando menos no son los protagonistas.
Las ventajas de Toro son sus viejas viñas, en muchos casos no atacadas por la filoxera, su clima, bastante más regular y menos dado a las heladas que el de la vecina Ribera del Duero, y la opulencia que sabe dar a sus vinos.
Su mayor problema puede ser la rusticidad, que, a pesar de los esfuerzos de muchos elaboradores, está todavía presente en sus vinos. Queda por ver la capacidad de envejecer y la dignidad con la que envejecen estos vinos. El tiempo lo dirá.
Como curiosidad mirad esta cata que publica elmundovino sobre los vinos medios de Toro. La conclusión es clara
En resumidas cuentas, una cata interesante e instructiva que demuestra que sí se puede hacer buen vino a precio razonable en esta comarca vitivinícola histórica que es Toro.
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Posted: 10-October-2008, 12:11pm CEST
Los vinos de esta semana nos llevan a la vecina, y demasiadas veces olvidada, Portugal.
El primer vino es un Vinho Verde, una denominación que acoge demasiados vinos diversos, lejanos en estilo y forma unos de los otros.

Se trata del Dorado Superior Alvarinho 2006. Un vino portugués de padres españoles. La familia Dorado compra la Quinta do Feital hace más de 20 años y la prepara con mimo para albergar nuevas viñas.
Marcial Dorado se encarga, con su pasión habitual, de dirigir todo el proceso. Desde el primer momento tiene claro que quiere hacer un alvarinho, en Portugal la Albariño se escribe así, diferente, con capacidad de envejecer y lo ha conseguido.
La bodega se construye entre los años 1995 y 1996 pero el primer vino que se comercializa es el de la añada 2000. Está situada en Paderne, en Melgaço en la subregión de Monçao.
Son 10 hectáreas de viñedo en un anfiteatro natural, presididos por una casa señorial del siglo XVIII. Los suelos son granítico arenosos.
Las uvas se vendimian en cajas de 20 kilos y tienen una crianza de 11 meses sobre lías.
Hace poco me bebí una botella de la añada 2000 y estaba impresionante, a la altura de los mejores alvarinhos o albariños que he bebido.
La cosecha 2006 se puede beber ahora sin problemas pero puede ofrecernos todavía mucho más si esperamos unos años.
Un vino concentrado, poderoso a la vez que fino, con potentes aromas a frutas blancas y un espectacular fondo mineral. Otro de esos vinos, y mira que hay pocos, que me reconcilian con esta variedad tantas veces maltratada. La mezcla de fruta carnosa, acidez y mineralidad es realmente atractiva.
Su precio supera por poco los 15 euros. Si tenéis la oportunidad de probar un vino más viejo no lo dudéis.
El segundo vino viene del Douro, la versión portuguesa del Duero. Es el Quinta do Vale de Dona Maria 2005, un grandioso vino de Cristiano van Zeller. La relación con el mundo del vino le llega a Cristiano por todas las ramas familiares. Entre sus predecesores están las familias fundadoras de Quinta do Noval, Quinta de Roriz y Kopke, la primera firma embotelladora de Oporto. El nombre de Cristiano van Zeller pasa de generación en generación hasta convertirse en uno de los mitos de Oporto.

La Quinta do Vale de Dona Maria está situada en el valle del río Torto. Su orientación es sobre todo sur, con algunas partes orientadas al sudoeste, el suelo es pizarroso y bastante pedregoso.
Cuenta con 19 hectáreas de viñedo, de las cuales 10 tienen más de 40 años. Las variedades con las que está plantada la finca son Tinta Amarela, Touriga Francesa, Touriga Nacional, Tinta Roriz, Rufete, Tinta Barroca, Tinta Francisca y Sousao.
No sabéis la envidia que me da Portugal cuando veo la cantidad de uvas, castas, que ellos tienen.
Este vino concentra todas las virtudes de los vinos del Douro. Potencia, fruta madura, elegancia a pesar de la poderosa estructura y capacidad de envejecimiento.
Su precio ronda los 34 euros en una tienda, pero es un dinero bien gastado.
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