Sopa de ajos.
Primero debemos elaborar un buen caldo. Usaremos gallina, morcillo, falda de ternera, costillar de cerdo, jamón, verduras, chorizo, morcilla y agua. Lo dejamos reducri, lo colamos y rectificamos de sabor. Las cantidades van en función de la cantidad que vayamos a elaborar. También en función de lo que nos queramos gastar. Ya que hacemos el caldo es aconsejable hacer una buena cantidad, ya que nos aguantará unos días. Además podemos congelarlo y nos será muy útil para otras elaboraciones.
Ponemos una olla al fuego y le echamos 4 dientes de ajo y un chorizo. El chorizo lo hemos cortado en rodajas y los dientes de ajo en tres trozos cada uno. Doramos los ajos junto con el chorizo para que suelte la grasa. Sacamos el chorizo y el ajo. En ese aceite rehogamos unas rodajas de pan de pueblo y uno de los dientes de ajo que hemos rehogado con una pizca de pimentón. Añadimos dos tomates rallados (en muchas recetas he leído que usan tomate frito, aunque prefiero echarle el tomate crudo rallado y el freírlo al momento) y rehogamos bien.
Añadimos el caldo y dejamos cocer bien, que hierva durante unos 15 minutos. Rectificamos de sal. Yo lo trituro con la thermomix. Para la guarnición el clásico huevo escalfado (normalmente uso solamente la yema, tan solo templada),las rebanadas de pan (untadas con ajo) y el jamón.
En otros sitios asan la cabeza de ajos y se la añaden en el mismo momento que añaden el caldo. También el uso de hierbas aromáticas como la albahaca, o ajo muy picadito crudo para dar aroma.
