Gastronomía y Cía.
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Al abrir una caja de polvorones y mantecados, en muchos hogares son los Roscos de vino lo que se quedan, aunque también hay quien prefiere este dulce a otros de los que contiene la caja, al menos así lo hemos vivido durante muchos años hasta que los Roscos de vino eran caseros y había que repartirlos para que todos tuvieran oportunidad de probarlos.
Hay varias recetas de roscos de vino, la mayoría se elaboran con vino dulce, generalmente moscatel. También varían otros ingredientes como las especias o aromatizantes, algunos incluyen semilla se anís, otros licor? El sésamo también es un ingrediente opcional, pero ya sabéis que a nosotros nos encanta, así que nuestros roscos de vino también tienen esta deliciosa semilla.
Si queréis que vuestros invitados se rifen los roscos de vino, probad esta receta. Recordad que el vino dulce podéis cambiarlo por el que más os guste.
Ingredientes (25 unidades aprox.)
360 gramos de harina, 40 gramos de manteca de cerdo ibérico, 70 gramos de vino dulce (hemos utilizado un Monastrell de Jumilla), 100 gramos de azúcar glass, 65 gramos de aceite de oliva suave, 10 gramos de ajonjolí, 10 gramos de licor de anís y azúcar glass para decorar.
Elaboración
Precalienta el horno a 180º C. Pon en un cazo el aceite de oliva de sabor suave con las semillas de sésamo o ajonjolí a fuego lento, calienta hasta que las semillas desprendan su aroma y el aceite no esté crudo, no debe hervir.
Tamiza la harina y ponla en un cuenco junto a la manteca, el vino dulce, el azúcar glass y el anís. Incorpora a continuación el aceite tostado con las semillas y amasa hasta obtener una masa homogénea.
Extiende la masa sobre una superficie de trabajo si quieres dar forma a los roscos con un cortapastas, si deseas hacer los roscos más gruesos y dándoles forma a mano, no hará falta. Con los cortapastas será necesario disponer de las dos medidas aproximadas que veis en la galería de imágenes, estos roscos de vino finos son ideales para envolverlos con papel de seda de dos en dos.
Si quieres hacer los roscos gruesos, corta porciones un poco más grandes que una nuez y estira haciendo rodar sobre la superficie de trabajo hasta obtener un cilindro y une sus extremos.

Dispón los roscos ya formados sobre la bandeja del horno cubierta con una lámina de teflón, silpat o papel sulfurizado. Hornea los roscos de vino, los finos durante 12 minutos aproximadamente, los gruesos necesitarán un poco más, hasta que estén ligeramente duros por fuera aunque su interior esté tierno, cuando se enfríen estarán crujientes pero no secos.
Cuando retires los roscos de vino del horno debes disponer de un cuenco con abundante azúcar glass, en cuanto puedas tocarlos sin quemarte, pásalos por el azúcar para que se queden bien blancos. Si haces el azúcar glass con la Thermomix, procura que quede bien pulverizado para que se agarre mejor.
Deja enfriar los roscos de vino antes de probar el primero, el que te convencerá de que es mejor hacerlos que comprarlos. Después puedes envolverlos en papel de seda o conservarlos en una caja especial para compartir con tus comensales.
       
Roscos de vino
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Iscariote nos explicó hace unos días como hacía la manteca de cerdo ibérico, así que ayer compramos nuestra pieza de tocino ibérico para hacer esta elaboración y así disponer de ella para nuestros polvorones, mantecados y roscos de vino entre otros dulces que vamos a degustar estas Navidades.
Empezamos probando con una pieza pequeña y el resultado nos ha gustado, así que para hacer todos los dulces que nos esperan para los próximos días, tendremos que hacer más manteca de cerdo ibérico con este método.
Un detalle que nos resultó muy curioso fue al comprarlo (tenemos que reconocer que es algo que hemos comprado muy pocas veces), el tocino de cerdo ibérico era más barato que el tocino de cerdo común, no sabemos a qué se puede deber, pero la calidad del que nos quedamos nos parece muy buena.
Así pues, para hacer manteca de cerdo ibérico troceamos la pieza en daditos pequeños retirando previamente la corteza. Los ponemos en un cazo a fuego medio-bajo y dejamos que se funda la grasa hasta que queden los chicharrones, los residuos que quedan una vez que se ha fundido toda la grasa y que después nos servirán para hacer otras elaboraciones. Nosotros hemos aprovechado para hacer una coca de chicharrones casera.
El color de la grasa fundida es oscuro, tostado, así como el de los chicharrones, pero una vez que se enfríe se espesará, será una manteca densa y blanca. Cuando retiremos el cazo del fuego, dejamos templar y colamos la grasa vertiéndola en un tarro con tapa. Los chicharrones los reservamos para hacer algún dulce o para incluirlos en algún guiso. Deja enfriar por completo la manteca de cerdo ibérico antes de tapar el tarro.
El tiempo que tarda en hacerse la manteca de cerdo ibérico no lo hemos calculado, pero habrá estado al fuego aproximadamente 45-60 minutos. De todas formas siempre dependerá de la cantidad que se elabore.
Y ya que estamos tratando este ingrediente que tantos placeres ha dado a las mesas españolas, queremos recordar que hay que moderar su consumo ya que es pura grasa, que aunque necesaria para nuestro organismo, debe tomarse en pequeñas cantidades y ya hay muchos alimentos que nos proporcionan grasas.
Los valores nutricionales aproximados de 100 gramos de manteca de cerdo son: 891 calorías, 93 mg de colesterol y cero proteínas, carbohidratos y fibra. En cuanto a vitaminas sólo se aprecian trazas de vitamina B1, B2, B6 y vitamina E, los minerales se encuentran en 1 mg. de calcio, 0?1 mg. de hierro, 9?7 [µg] de yodo, 1 mg. de magnesio, sodio y potasio y 3 mg. de fósforo.
   
Manteca de cerdo ibérico
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Los ecochefs saltan a los medios de comunicación con más fuerza que hace unos meses, la fusión de la cocina, el respeto medioambiental y la conciencia ecológica dan paso a un estilo de cocina al que denominan gastrobotánica, dominio culinario de los llamados ecochefs.
En Madrid Fusión asistimos a la ponencia de un ecochef, el denominado ?payés del siglo XXI? Oriol Rovira, responsable del restaurante Els Casals. Este restaurante cuenta con una explotación agrícola y ganadera que lo autoabastece, los productos obtenidos se conocen perfectamente desde el inicio de su producción hasta que se ofrecen en la mesa a los comensales.
Los ecochefs son los profesionales de la gastronomía que más vinculados se encuentran con los productos ecológicos y así intentan mostrarlo en sus platos, procesan un sincero compromiso con la agricultura y ganadería de proximidad evitando los alimentos de desarrollo industrial, los fertilizantes químicos, los productos fitosanitarios, etc. Los animales de sus granjas disfrutan de una alimentación similar a la que disfrutaban los animales de granja antaño.
Los ecochefs son cada día más valorados, su popularidad crece tanto por el aumento de la conciencia ecológica como por el sabor que ofrecen sus creaciones, algo obvio teniendo en cuenta la gran calidad y frescura de los alimentos que ofrecen.
Oriol Rovira manifiesta que es fundamental controlar los alimentos en todo momento, es el mejor modo de garantizar su calidad. En Madrid Fusión logró sorprender y cautivar al público asistente con sus explicaciones y creaciones culinarias, mimando la materia prima como se mima todo lo que uno ha visto crecer.
Quizá la gastrobotánica resulta más sencilla a los restauradores que tienen sus establecimientos fuera de la ciudad, donde disponen de espacio para cultivar sus propios vegetales y crear su pequeña granja, a la vez que disponer de los productos que los ?vecinos? atienden, sean de ganadería, de cultivo?
Más fácil resulta ofrecer gastronomía dedicada puramente al reino vegetal, un ejemplo lo vemos en el chef Rodrigo de la Calle, destacado por sus creaciones culinarias con brotes, verduras, frutas y todo tipo de productos vegetales que le proporciona el famoso vivero Huerto del Cura (Elche) del que ya hablamos en Gastronomía & Cía en el post Mini cítricos, delicias asiáticas en la Comunidad valenciana.
Pero como decíamos antes, si tenemos que nombrar a un destacado ecochefs, que procesa una profunda manifestación de ecología, respeto por el medio ambiente y respeto por los comensales, ese es Oriol Rovira. Seguro que vosotros también conocéis a algún profesional de los fogones cuya cocina cumple estas características.
Vía | Telecinco
Ecochefs
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Este es un pan con poolish, un delicioso pan (en realidad dos preciosos panes) que nos ha durado tres días con todas sus propiedades, aunque la corteza no está igual de crujiente que el primer día debido a la zona del mediterráneo en que nos encontramos. Pero no importa, en casa también hay quien prefiere que la corteza no sea tan crujiente y disfruta más del pan al día siguiente de su elaboración.
Este pan con poolish lo podéis hacer dándole la forma que más os guste, nosotros sacamos dos grandes panes con pocos agujeros en la miga para disfrutar de suculentas rebanadas de pan con tomate con unos quesos y embutidos que de nuevo nos han traído de El Bierzo.
Ingredientes (Para dos panes)
Poolish
320 gramos de harina de media fuerza, 360 gramos de agua y 8 gramos de levadura.
Masa de pan
450 gramos de harina de media fuerza, 170 gramos de agua (si usáis harina de fuerza puede hacer falta un poco más de agua), 10 gramos de levadura y 10 gramos de sal.
Elaboración
Prepara el poolish la noche anterior, mezcla todos los ingredientes hasta que la harina quede bien hidratada y obtengas una masa blanda y pegajosa. Tapa con film transparente o un paño seco y deja toda la noche, o un mínimo de cuatro horas a temperatura ambiente (22º C aprox).
Para empezar a hacer la masa de pan, disuelve la levadura en el agua tibia, mezcla en un cuenco o en la Thermomix la harina con el agua y la levadura, añade la sal y vuelve a mezclar, finalmente incorpora la masa madre y amasa durante 8-10 minutos, hasta obtener una masa elástica y poco pegajosa.
Pasa la masa a la superficie de trabajo ligeramente enharinada, haz dos porciones y dales forma de bola, pon cada una en un cuenco enharinado y cúbrelas con un paño. Deja a temperatura ambiente hasta que doble su volumen. Dependiendo de la temperatura a la que tengas la cocina o el lugar donde le des reposo, tardará más o menos tiempo.
Cuando la masa haya hecho la primera fermentación, vuelve a pasarla a la superficie de trabajo ligeramente enharinada y procede al boleado, dale forma al pan suavemente, si quieres muchos agujeros en la miga procura no desgasificar mucho. También es importante estirar la masa para crear tensión superficial, podéis ver con qué facilidad lo hacen en este vídeo.
Para hacer el segundo levado puedes utilizar bannetons o cestas de pan cubiertas con un paño de lino. Vuelve a dejar fermentar hasta que doble su volumen. Precalienta el horno a 250º C con una bandeja con agua en la parte inferior para crear vapor.
Cuando la masa de pan esté lista y el horno caliente, vuelca la masa en la bandeja del horno enharinada, haz unos cortes profundos con una cuchilla o cuchillo muy afilado e introduce la bandeja en el horno bajando la temperatura a 200º C.
Hornea el pan durante 30-40 minutos, si ves que se dora demasiado, cúbrelo con un poco de papel de aluminio. Comprueba que al golpear la corteza con los nudillos suene hueco.
Cuando retires el pan del horno déjalo enfriar sobre una rejilla. Después disfruta de unas exquisitas y grandes tostas de pan casero con el acompañamiento que desees. Un pan así bien merece ser la estrella de la comida.
     
Pan con poolish
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Una nueva entrega de la colección gastronómica de la editorial Blume en esta ocasión son 365 recetas de chocolate, irresistible ¿verdad?, de hecho, así dice el subtítulo del nuevo libro, Placeres sugestivos e irresistibles.
Puede ser un pecado para la línea que caiga en nuestras manos este libro de dulces y postres, pero no nos vamos a resistir, 365 recetas de chocolate merecen un espacio en cualquier biblioteca gastronómica. Más de 200 páginas con ilustraciones a todo color, aunque en estos libros ya sabemos que no todas las recetas están acompañadas de su fotografía.
Su autora es Jennifer Donovan, apasionada por la buena comida y que da clases en la escuela Book for Cooks y Divertimenti Cookery Theatre. Al parecer es una gran viajera, y ya sabemos que de los viajes se extraen muchos ingredientes, combinaciones e ideas para crear nuevos platos.
En 365 recetas de chocolate encontraremos todo tipo de elaboraciones con este adorado ingrediente, recetas básicas, helados, bizcochos, tartas, donuts, magdalenas, salsas, coberturas, bombones, trufas y bebidas entre otras.
Conociendo 365 recetas de pan o 365 zumos y batidos entre otros libros de esta colección, sabemos que va a resultar un libro fácil de seguir tanto para aprendices como para profesionales de la repostería.
Si quieres hacerte con él, puedes encontrarlo en cualquier librería a un precio recomendado de 19,90 euros. ¿Por qué receta querrás empezar?
ISBN: 9788480767705
365 recetas de chocolate
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Menuda receta vamos a probar gracias a La cocina de Rafaplegue, unos Fettuccine ai frutti di bosco con cioccolato, en definitiva, un plato de pasta muy apetecible, para sorprender a nuestros comensales en cualquier comida especial o informal.
La tentación de añadir chocolate a los platos salados es muy elevada a la vez que arriesgada, siempre es mejor decantarse por un chocolate al 99% que apenas aporta dulzor pero el sabor del cacao embriaga. Vamos con la presentación de la receta de Fettuccine ai frutti di bosco con cioccolato que Rafael comparte en vuestra sección de recetas Hoy Cocinas Tú.
Os traigo una receta propia donde quiero mezclar diversos sabores otoñales. Podemos jugar con el sabor del chocolate al mezclarlo con los demás ingredientes, utilizando distintos tipos (en mi caso utilizo un chocolate puro del 99%). El vino, también es un elemento que puede variar en función del azúcar que tenga el chocolate. Para un chocolate amargo, se puede usar un vino Pedro Ximénez o Moscatel. Conforme vayamos utilizando chocolates azucarados, utilizamos vinos menos afrutados.
Ingredientes
250 gramos de fettucce (o tallarines), 250 gramos de setas de ostra (Pleurotus ostreatus), 75 gramos de chocolate negro 99%, 50 gramos de piñones, 90 gramos de arándanos, 50 gramos de nueces, aceite de oliva virgen extra, 1 ramillete de albahaca, medio vaso de vino de Jerez Oloroso Dulce y sal.
Elaboración
En una cacerola alta con agua, sal y un chorreón de aceite hervimos la pasta ?al dente?. Mientras tanto, en una sartén con aceite salteamos las setas limpias y secas. Agregamos los piñones, las nueces y los arándanos.
A continuación incorporamos el vino, tapamos y dejamos cocer esperando a que se reduzca. En otra cacerola fundimos el chocolate a fuego muy bajo para que no se queme, también podemos hacerlo al baño maría o en el microondas.
Escurrimos la pasta e incorporamos las setas rehogadas con el resto de ingredientes, el chocolate y mezclamos bien. Listo para emplatar.
La cocina de rafaplegue
Hoy Cocinas Tú: Fettuccine ai frutti di bosco con cioccolato
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Según la tesis de la investigadora Susanne Akterin del Instituto Karolinska (Suecia), la comida rápida está asociada al riesgo de sufrir Alzheimer. Las conclusiones de la investigadora se basan en un experimento realizado con ratones que han sido modificados genéticamente para que presenten una variante genética denominada apoE4, variante asociada al riesgo de sufrir Alzheimer en determinados grupos étnicos humanos.
Quienes presentan en su genética dos alelos de E4 tienen hasta 30 veces mayor riesgo de desarrollar la enfermedad, esta particularidad se presenta en un 20% de la población. La investigadora muestra la asociación comida rápida y Alzheimer, aunque hay que decir que nos referimos a aquella comida rápida que presenta un alto contenido en azúcares, grasas y colesterol malo (lipoproteína de baja densidad LDL).
Se alimentó a los ratones durante un periodo de nueve meses con este tipo de alimentación habitualmente asociada al conocido Fast Food, transcurrido este tiempo se estudió el cerebro de los ratones, los investigadores percibieron cambios químicos significativos muy parecidos a los que se producen en el de los seres humanos que padecen la enfermedad.
Al parecer, el tipo de alimentación había provocado una modificación de los niveles de la proteína TAU aumentándolos e impidiendo el funcionamiento normal de las neuronas y conduciéndolas a su muerte. La investigación muestra además que se alteraron otras sustancias de gran importancia para la comunicación neuronal.
En investigaciones anteriores se ha demostrado que una reducción de la ingesta de antioxidantes y el estrés oxidativo, aumenta el riesgo de sufrir Alzheimer, lo que no deja lugar a dudas, es necesario mantener una alimentación sana y equilibrada para reducir el riesgo de parecer esta enfermedad.
Claro que si trasladamos los resultados a los seres humanos, es decir, el ciclo de vida de un ratón se establece entre 9 y 12 meses, esto sería darle de comer a un ser humano comida rápida durante toda su vida, algo que no ocurre en la realidad. Sin embargo, los resultados obtenidos muestran que existe una relación entre el consumo excesivo de grasas y los factores genéticos desencadenantes de la enfermedad.
Recordemos que hoy por hoy el Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa incurable y se siguen buscando terapias más efectivas que eviten la acumulación de las proteínas TAU, con una dieta saludable se podría reducir el riesgo de la enfermedad, sobre todo en aquellas personas que tienen una predisposición genética a padecerla.
La investigadora indica que estos resultados son un primer paso en la lucha contra el Alzheimer, pero se necesitan realizar nuevos estudios. Para conocer más detalles sobre él, se puede consultar la página web del Instituto Karolinska.
Vía | Reuters
Comida rápida y Alzheimer
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Hace unos días os hablábamos de Yoshiaki Takazawa en el post Cha-sitsu llega a la restauración, ilustrado con una de las mesas del restaurante ubicado en el centro de Tokio, Aronia de Takazawa. Este joven chef de 33 años de edad es una revolución en la cocina creativa de Tokio e igualmente ha impresionado a los asistentes al ya finalizado evento Lo mejor de la gastronomía.
Los que no hemos podido acudir nos quedamos con lo que hemos podido leer en los medios, lo que nos provoca sumar ganas de viajar a Japón para poder visitar uno de los restaurantes más exclusivos.
Recordemos que Yoshiaki Takazawa ofrece en su restaurante un servicio muy especial inspirado en la ceremonia japonesa del té, como en las conocidas casas o habitaciones de té denominadas Cha-sitsu. Sólo tiene dos mesas para servir a diez comensales con la intención de poder brindarles la mejor de las atenciones, un servicio único y un menú inolvidable.
En Aronia de Takazawa se puede elegir entre tres menús degustación, en ellos, Yoshiaki Takazawa fusiona ingredientes de todos los rincones del mundo representándolos con un toque japonés. Es el anfitrión en su casa y sus comensales así lo deben percibir, por lo que además de cocinar para ellos, les atiende en la mesa según sus necesidades, pues al parecer sólo cuenta con un ayudante.
La sorpresa y la diversión en la mesa del Aronia son también objetivos del chef tokiota, os recomendamos ver los platos de las creaciones que sirve a sus comensales en su página web, pero podemos describir algunos como La granja de Takazawa, un plato, mejor dicho una urna, de migas de pan que simulan la tierra de una huerta, el huevo y la leche que se interpretan como los animales de la granja… si, es otro de los paisajes comestibles.
También elabora una falsa crema catalana de foie gras con salsa de mango y que en apariencia es una vela, o un postre compuesto por un vaso de chocolate (que se inspira en la ceremonia del té) y que al entrar en contacto con la infusión de café (que contiene agar-agar) se gelatiniza, para la degustación, a los comensales se le da la posibilidad de utilizar un sable para romper el vaso.
Para conseguir mesa en el Aronia se puedes esperar aproximadamente unos tres meses, el precio del menú degustación más económico es de unos 100 euros sin bebida y por lo que cuentan, el ritual de comer en este restaurante comienza con la reserva, debe ser como que te van inyectando las ganas de sentarte en la mesa del Aronia hasta llegar a la impaciencia, pues la esposa de Takazawa habla en varias ocasiones con los futuros comensales para diseñarles un menú ideal, conociendo las posibles alergias o gustos de los comensales.
Como suele ser habitual, a los grandes chefs se les pregunta qué cocinan o qué comen en casa, pues bien, como la mayoría de grandes chefs, a Yoshiaki Takazawa le gusta disfrutar de platos sencillos que en los que predomine el sabor de la materia prima, también explicó que le encanta la gastronomía española, de la que ha adoptado, además de técnicas culinarias, muchos platos tradicionales, incluso está aprendiendo nuestro idioma para que la relación con sus colegas de profesión de nuestro país sea más cercana.
Foto | Flickr
Aronia de Takazawa y Yoshiaki Takazawa
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La globalización alimentaria es responsable del aumento de las enfermedades, así lo indica el profesor José María Ordovás, referente en nutrigenómica, ciencia que combina la genética y la nutrición para desarrollar dietas específicas personalizadas en base a las necesidades del organismo a nivel genético.
Según indica el profesor, el poder comer cualquier alimento en cualquier parte del mundo ha destruido esa comunión genética que existía entre un pueblo, su evolución genética y el medio en el que habitaba y se alimentaba.
Es decir, básicamente cada pueblo estaba adaptado a las condiciones de su entorno y a la alimentación que se encontraba a su abasto, el cambio brusco de alimentación a través de la introducción de nuevos alimentos ha provocado que aumente el padecimiento de enfermedades degenerativas, crónicas, etc. Según las palabras de José María Ordovás, la globalización alimenticia ha llevado al genoma a la Torre de Babel.
El investigador indica que lo más importante para poder sentirse mejor es retomar la alimentación tradicional, la alimentación autóctona que han disfrutado nuestros antepasados y la que ha estado en comunión con nuestros marcadores genéticos. El genoma ha evolucionado con el medio ambiente, la posibilidad de ser moldeable ha facilitado adaptarse a factores alimentarios y ambientales.
El profesor nos pone como ejemplo un esquimal, su alimentación y el medio ambiente en el que se encuentra, para él sería difícil aclimatarse a una nueva alimentación, pero sería más difícil para su genética y no se cubrirían las necesidades labradas a lo largo de generaciones pasadas.
Por eso, el nutricionista asegura que es necesario mantener las tradiciones culinarias fruto de la interacción entre genoma y medio ambiente, comunicación que parece haber desaparecido cuando introducimos en la dieta un patrón alimentario distinto al mantenido por generaciones pasadas. Resulta interesante, tan sólo hay que darse cuenta de la evolución de la alimentación española durante los últimos 40 años y cómo a medida que se han introducido nuevos alimentos y productos de otros países, también han ido aumentando las enfermedades relacionadas con la alimentación, a decir verdad se abandona la dieta mediterránea.
Según el experto, no sirve de nada reducir las grasas que ingerimos, aumentar la cantidad de antioxidantes en nuestra dieta o realizar ejercicio físico diario para intentar reducir la incidencia de las enfermedades. Es la genética lo que hace que nuestro organismo pueda responder mejor o peor a las dietas. La nutrigenómica puede diseñar la dieta más eficaz para cada persona, porque una misma dieta ofrece resultados distintos en cada individuo y eso es porque cada uno tenemos necesidades o predisposición a ciertas enfermedades distintas.
La nutrigenómica avanza y en un corto plazo de tiempo una persona podrá solicitar un análisis genético que determine exactamente cuáles son sus necesidades nutricionales y que dieta es la más recomendable para cubrirlas. Además, será el mejor modo de mantener un buen estado de salud realizando una eficaz prevención contra aquellas enfermedades que se encuentran asociadas a las dietas que se mantienen.
Vía | Terra
Más información | Consumer
La globalización alimentaria es responsable del aumento de las enfermedades
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Ferrán Adrià sugiere cómo salvar la crisis en la restauración y para ello nos indica que podemos comer en casa por dos euros al día, con lo que ahorremos podremos visitar un restaurante una vez por semana? ¿lo veis factible?
El chef catalán nos pone como ejemplo que sus cocineros, los que trabajan a diario en elBulli, comen todos los días en su cocina con un coste de euro y medio por persona. Sin duda, es mucho más fácil hacer un menú más económico cuando la compra al por mayor es más barata que la cesta de la compra doméstica, aún así, encontramos que un euro y medio por persona y día es muy poco dinero si se proporciona una dieta variada.
Ferrán Adrià sugiere cómo salvar la crisis en la restauración y también en los hogares al afirmar que con dos euros por cabeza podemos comer bien. La verdad es que habrá días que el menú nos salga por dos euros y otros días que nos salga por diez, todo depende del valor (de lo que nos cobren) de los ingredientes incluidos en él. No hay duda de que se puede comer bien y además alimentarse, pero ¿se puede comer lo que a uno le apetezca por dos euros?
Nosotros tenemos otro punto de vista, primero hay que saber qué es lo que queremos cuando salimos a comer a un restaurante, comer bien sin tener que cocinar o comer platos más elaborados y con ingredientes de valor más elevado que habitualmente no entran en casa. En el primer caso, es algo que se puede hacer, se puede comer bien y además se puede descansar de cocinar, sólo hay que ajustarse a una carta de precios reducidos pensando en apaciguar la crisis.
Pero en el segundo caso, si queremos disfrutar de platos más elaborados o con ingredientes considerados delicatessen, podemos tener un problema, los propios chefs nos han informado que para rebajar los menús degustación y para hacer los precios de la carta más asequibles a los bolsillos, han pasado a utilizar ingredientes más baratos, los que comúnmente entran en los hogares y de los que igualmente se pueden sacar platos extraordinarios, por supuesto.
Según la fuente de la noticia, Ferrán Adrià, al igual que el resto de profesionales del sector, teme que la crisis, de la que ya se vaticina que va a ser muy larga, provoque que las mesas de los restaurantes se queden vacías día tras día.
Están hablándonos desde la alta cocina, pero los que realmente lo van a pasar peor son los pequeños restaurantes, ya que los que tienen bolsillos abultados son los que menos sufren el problema económico y no tienen tantas limitaciones en continuar con sus actividades lúdicas. Los más caros y los más baratos son los que mejor pasarán este periodo, restaurantes de alta cocina y bares o barras de pinchos tienen más público que los establecimientos de precio medio, ya que los que se lo pueden permitir van a los grandes y los que van justos ahorran visitando al sector hostelero más económico para poder continuar disfrutando de comidas y cenas fuera de casa.
¿Se teme que reine la ?informalidad? en la hostelería? Los pinchos y las tapas son comidas informales que gustan a todo el mundo, pueden ser más o menos elaborados, pero siempre será una forma de comer muy apreciada, tanto para los españoles como para el turismo y de ellos nos encargamos todos, y si no que nos cuenten cuantos eventos de pinchos y tapas se celebra en nuestro país cada año. Además de todo esto, ya sabemos que tapear es uno de los más valorados actos sociales a la hora de comer.
Según Ferrán Adrià, los cocineros deben motivar a la población a elaborar estos menús diarios en casa por unos dos euros por comensal, aunque él se quita de en medio diciendo que otros lo hacen mejor que él. No sabemos cómo resultó su exposición en Lo mejor de la gastronomía, pero nos gustaría saber qué os parece a vosotros.
Sin duda, hay gustos para todo. Para los que no les gusta cocinar pero disfrutan comiendo, les resulta necesario recibir una satisfacción acudiendo a los restaurantes, para los que les gusta cocinar y que les cocinen para continuar aprendiendo y disfrutando de la labor de los profesionales, hay más dificultades, pero ahorrar en el menú diario para ir a un restaurante puede ser una opción, para los que quieran comerse una langosta, saben que comiéndosela en casa podrán tomar ración doble por el mismo precio.
Lo dicho, nos gustaría conocer vuestra opinión al respecto. ¿Hacéis un menú diario por dos euros por comensal?, ¿merece la pena privarse de ciertos ingredientes en casa para poder acudir a un restaurante?, siendo amantes de la cocina, ¿disfrutas más metiéndote entre fogones o dejándote deleitar por lo que cocinan en los restaurantes?. Y lo que resultará útil a todos los lectores, ¿qué recomendáis para sobrellevar la crisis?
Ferrán Adrià sugiere cómo salvar la crisis en la restauración
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